Con un desbordante marco de familiares, amigos y organismos de DDHH venidoS de toda la región comenzó la última audiencia de la causa. El imputado Chas declaró su inocencia y el tribunal comunicó que la lectura del falló se hará a las 17 horas. 1 fusilamiento clandestino de presos políticos el 13 de diciembre de 1976. 35 años de impunidad. 11 meses de juicio oral. 9 imputados. 60 días de audiencia. 125 testigos. Tumulto, emoción contenida y mucha expectativa. Todo se dio de bruces contra la decisión del tribunal de pasar a cuarto intermedio hasta las 5 de la tarde después de que el imputado Luis Alfredo Chas dijera sus últimas palabras ( habló poco más de cinco minutos).
Una muchedumbre venida de los cuatro puntos cardinales de la región tomó la calle y la sala de audiencias.Amigos y familiares de las víctimas, particulares, organismos de DDHH y organizaciones sociales y políticas de toda la región saltaron, cantaron y vibraron durante toda la mañana, haciendo “el aguante” a esta jornada histórica.Los banners con las historias de vida de los asesinados, pasacalles, banderas, un muñeco de 4 metros, stencil, meta bombo y megáfono.La calle cantó “Que digan donde están”, “Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”, entre otros hits del Juicio y Castigo.
LAS PALABRAS DE CHAS
El único imputado de la lista de oradores que no pudo realizar su descargo la semana pasada, Alfredo Luís Chas habló menos de cinco minutos. A diferencia de sus compañeros de causa, que realizaron un discurso de ruptura, y se defendieron atacando la legitimidad del juicio, el único imputado policía casi podría decirse que pidió clemencia al tribunal; alegó su inocencia, se presentó como un padre de familia, y agradeció a los familiares de las víctimas y a uno de los hermanos Piérola por el trato respetuoso en tanto “durante el largo proceso no me insultaron, no me agraviaron, ni me molestaron” afirmó.
Chas Es el único oficial de la policía de Chaco imputado en la causa. En tanto jefe de Logística de la Unidad Especial de Tránsito de dicha fuerza, actuó como segundo al mando en el patrullero policial que estaba como cabeza del traslado de los detenidos junto con los vehículos en los que se encontraba el personal del Ejército. A continuación, escuetas palabras del imputado:
“Excelentísimo tribunal, señora presidenta, Alfredo Luis Chas, casado, 61 años, viene a este juicio siendo inocente. Durante mi trayectoria de 30 años en la institución policial he recorrido 10 destinos de la provincia del Chaco, siempre inculcando y amando a la vida de las personas. Luego de pasar a retiro en 1997 me dediqué pura y exclusivamente a mi familia; mi esposa, con la cual comparto 40 años de casado, mis cuatro hijas, mis siete nietos, el agradecimiento hacia ustedes, a los familiares de las víctimas: comparto su dolor, que durante el largo proceso no me insultaron, no me agraviaron, ni me molestaron, tengo que agradecer infinitamente, porque estoy con una excarcelación. Hoy cuando llegué quiero destacar la paciencia del señor Piérola, que amablemente me tomó del hombro y me dejó pasar a la sala sin causar ningún tipo de problema a los señores fiscales querellantes mi agradecimiento a mis abogados al doctor Carniel y al doctor Costilla, que sin conocerme me defendieron. Simplemente, doctora, le pido que Dios nuestro señor ilumine a este jurado para que dicten una sentencia justa hacia todos los imputados. Señora presidenta, soy inocente”.
En unas horas... la histórica sentencia...
Álvaro, Gustavo y Cristela, hermanos de Fernando Piérola en la sala de audiencias del TOF.
Dafne, la hija de Carlos Zamudio, junto con el equipo del Programa de Asistencia, esperando ingresar a la sala de audiencias.


