miércoles, 13 de julio de 2011

Causa Masacre de Margarita Belén, el fallo

El TRIBUNAL DIO A CONOCER LOS FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA

El fallo enumera con detalle las pruebas, los testimonios y las razones de la lógica más elemental que fundamentan las ocho condenas a cadena perpetua dictadas el 16 de mayo pasado. El policía Chas fue absuelto por “insuficiencia probatoria”.




Por Gonzalo Torres
A modo de epílogo de la condena a cadena perpetua para ocho militares y la absolución para el policía Chas del 16 de mayo pasado, el Tribunal de la causa Masacre Margarita Belén dio a conocer los fundamentos de la sentencia durante la mañana de ayer. El fallo, que lleva la firma de Gladys Yunnes (presidenta), Eduardo Belforte y Ramón Luis Gonzáles (vocales), tiene 422 páginas y fundamenta de manera contundente las condenas a los represores que intervinieron en el fusilamiento clandestino de presos políticos el 13 de diciembre de 1976: “Los elementos de prueba reseñados, tal como acreditó la Causa 13 (el Juicio a las Juntas Militares), llevan a la convicción de que se ha tratado de encubrir un accionar que en nada se aproxima a la versión oficial. Esta aseveración que hace suya el Tribunal se fundamenta en las razones de la lógica, la experiencia y el sentido común en cuanto al orden natural en que suceden las cosas que llevan a concluir que es imposible sostener que en un ataque iniciado en la oscuridad se produjeran muertos de un solo lado”.
Tal y como se esperaba, jueces, defensores, querellantes y fiscales acordaron prescindir de la lectura del voluminoso documento y por secretaría se entregaron copias en soporte digital a cada una de las partes y a la prensa.
Ante la ausencia de la presidenta del Tribunal, el juez Eduardo Belforte presidió la audiencia. Los condenados (y el absuelto) prefirieron no participar de la audiencia, por lo cual los primeros serán notificados por exhorto a su actual residencia: la prisión U-34 de Buenos Aires.
Para el Tribunal está probado que “los detenidos trasladados estaban en muy mal estado físico” por lo cual “… se debe tomar como real la versión unánime respecto de la tremenda golpiza recibida en el comedor de la Alcaidía”.

EL FALLO

Según las pruebas puestas a consideración durante los debates, “Lo que se dio en conocer como Masacre de Margarita Belén centra los hechos objeto de investigación en la hipótesis de que el supuesto enfrentamiento no existió y que la muerte de los detenidos trasladados, que se hallaban en total estado de indefensión, estuvo a cargo del personal del Ejército responsable de su custodia…” (página 233 del fallo).
Luego, se describen las circunstancias que descartan la versión oficial: “Los detenidos trasladados estaban en muy mal estado físico conforme las testimoniales anteriormente analizadas. Así, se debe tomar como real la versión unánime respecto de la tremenda golpiza recibida en el comedor de la Alcaidía momentos antes de su traslado, circunstancia afirmada ya en la causa 13, lo que debe añadirse al ya deteriorado estado físico en que es encontraban los presos que venían de duras condiciones de trato en la Brigada de Investigaciones, en la U7 y posteriormente en la Alcaidía.” (Página 262).
Más adelante, el fallo pone el acento en lo extraño de un enfrentamiento en el cual todas las bajas se dan de un solo lado: “Es notoria la particular ausencia de heridos entre los miembros del Ejército en contraposición con la muerte o desaparición de los trasladados” (página 346).

LAS DESAPARICIONES

Según la óptica del Tribunal, los cuatro hechos de desaparición forzada aportan indicios contundentes sobre la verdad de lo ocurrido: “Otro elemento importante que concurre a poner en evidencia la falsedad instrumentada se condice con los propios dichos de Larrateguy, quien levantó el operativo de rastrillaje a las treinta y seis horas, aun cuando reconoció que faltaban capturar cinco subversivos fugados: Pereyra, Zapata Soñez, Yedro y Piérola, hasta hoy desaparecidos, y Carlos Zamudio, cuyo cadáver apareció en otra provincia (a más de cuatrocientos kilómetros del lugar de los hechos” (página 268). Sospechosamente, las autoridades militares se tardaron lo suyo para librar las correspondientes órdenes de captura contra los “fugados”: la de Yedro es del 17 de mayo de 1977, la de Piérola tardó tres años, las de Pereyra y Zapata Soñez nunca llegaron.

EL PLAN DE EXTERMINIO

Los magistrados determinaron el tipo de intervención que les cupo a los militares condenados en relación con el contexto histórico de la Masacre: “Tal como quedó acreditado, las fuerzas armadas, a partir del año 1976, crearon un sistema estatal organizado para combatir la subversión terrorista, que tuvo como componente esencial la violación de los derechos humanos a través del diseño y puesta en funcionamiento de un “Plan”, cuya generalización, extensión y brutalidad, a lo largo de todo el país, no conoció otro nuestra historia, y que debe ser comprendido como una organización estructurada jerárquicamente, en forma vertical y desnivel, en la cual convergen autores mediatos y directos, por oposición a una organización horizontal del mismo nivel”.
El Tribunal no encuadró los crímenes en el marco de un genocidio, pero declaró de Lesa Humanidad los asesinatos y las desapariciones, reconociendo que los criminales agraviaron a la humanidad en su conjunto. En ese sentido el fallo señala que “… el régimen militar pergeñó un proyecto sociocultural y económico determinado y lo puso en marcha y previó quiénes eran potencialmente los opositores que podrían resistir la acometida. Y su maquinaria se dirigió a doblegarlos”.

LA ABSOLUCIÓN DE CHAS

En cuanto al único absuelto de la causa, el policía Alfredo Luis Chas, el Tribunal entiende que “la acusación no probó que tuviera una participación relevante, dada su posición jerárquica, que no estuvo físicamente en el lugar de los hechos y que no hay elementos probatorios que abonen la hipótesis de que tenía conocimiento y voluntad de participar en el delito…” (páginas 347 y siguiente). Alfredo Luis Chas actuó como segundo al mando en el patrullero policial que iba al frente del traslado de los detenidos y que realizó el corte de ruta en los momentos previos al fusilamiento.
De los fundamentos se desprende que las pruebas aportadas no alcanzaron a evidenciar la certeza necesaria para una condena. “El principio ‘in dubio pro reo’ es parte de la garantía constitucional de la presunción de inocencia y obliga a la absolución de Chas, porque la insuficiencia probatoria no permite afirmar que haya sabido, con anticipación, del plan orquestado en los niveles militares y que haya concurrido con su voluntad a perfeccionarlo”.
Los ocho militares condenados son Ricardo Guillermo Reyes -jefe de seguridad del operativo-; Germán Emilio Riquelme -conductor del camión Unimog-; Aldo Héctor Martínez Segón y Luis Alberto Patetta -de la Sección Enlace y Registro del Área Militar 233 de Resistencia; Horacio Losito -oficial de Inteligencia del Regimiento de Infantería 9 de Corrientes (Área 231); Ernesto Jorge Simoni -de la Sección Batería del Tiro “B” del GA-VII-; Jorge Daniel Rafael Carnero Sabol -oficial en el Destacamento de Inteligencia 124 de Resistencia- y Athos Gustavo Renes, cabeza de la Compañía de Comunicaciones y jefe de la columna de traslado.


jueves, 2 de junio de 2011

BUSCADO: GENOCIDA NORBERTO CAO

Uno de los imputados que gozaban de una inexplicable libertad ambulatoria en la "Causa Goya" se encuentra en "rebeldía", lo que impide proseguir con el juicio teniéndolo a él como imputado. Se trata de Leopoldo Norberto Cao.

¿Quién es Leopoldo Norberto Cao?

Está imputado en el proceso cuyo debate oral se esta realizando en la ciudad de Corrientes ante el Tribunal Oral Federal, en la denominada causa “Panetta Angel Vicente s/ denuncia” que investiga hechos ocurridos en la zona de Goya e influencia, principalmente los ocurridos a sectores de la educación, vinculados al movimiento de sacerdotes para el Tercer Mundo, y de las organizaciones rurales como las Ligas Agrarias.
Cao revistó como Teniente 1º en la Compañía de Ingenieros 7 del Regimiento de Goya, Corrientes, asiento de una de las estructuras de represión que integraron la organización criminal formada al amparo de la última dictadura militar. Y antes de ser indagado en esta causa se mantuvo prófugo entre febrero y noviembre del año 2008.
Posteriormente y ya con procesamiento firme por los hechos que se le imputan, tanto el Juez de 1ª Instancia, como la Cámara Federal de Corrientes, le habían denegado la excarcelación. Recurrió entonces en Casación y el 10 de Junio de 2010 obtuvo fallo favorable a su libertad, por medio de la Sala II integrada por los Jueces Yacobucci y García, argumentando que la Cámara Federal de Corrientes no había aplicado la doctrina que establece que la prisión preventiva es una excepción y que no puede aplicarse según la gravedad del delito imputado, sino sólo cuando hay peligro de fuga o de que el imputado, en libertad, entorpezca la investigación.
Este decisorio fue apelado por la Procuración General, el Dr. González Warcalde fundaba en su dictamen ante la Corte Suprema: “A causa de la eficiencia de ese aparato clandestino de represión ilegítima y de la actuación corporativa posterior de los responsables de los hechos, todavía hoy existen arduas dificultades para conocer la verdad de lo ocurrido, por lo que no estaríamos hablando aquí de cualquier imputado, sino de un militar que habría sido entrenado y capacitado con el rigor que su profesión supone, para operar en la clandestinidad y ejecutar las medidas necesarias para asegurar su impunidad y la de sus camaradas”…, porque las maniobras que ejecutó para mantener la impunidad “se llevaron a cabo incluso en situaciones sociopolíticas del país que ya no eran las más favorables para la organización criminal a la que habría servido el imputado, cuyas estructuras de acción, por lo demás, han dado sobradas pruebas de poder aun en tiempos recientes.”
La Corte Suprema de Justicia de la Nación, finalmente, el 26 de abril del presente año dispuso dejar sin efecto la sentencia de Casación y vuelto este incidente a la Sala II, ésta en orden a la sentencia de la Corte en fecha 11 de mayo, resuelve “Rechazar el recurso de casación formulado por la defensa y confirmar la decisión de fs. 119/124 dictada por la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes”.Esto es, denegar la excarcelación.
El debate en la causa Panetta, se inició el 4 de Mayo con Cao en libertad, el pasado 26 de mayo, fecha de audiencia, no se presentó, ni ha presentado ninguna justificación de su ausencia, debiendo ser suspendida la audiencia de debate de ese día, ordenando el TOF su inmediata detención, ya que además de no hacerse presente, fue notificado del Incidente de denegatoria de la Excarcelación.
En el día de la fecha, al abrirse el debate previsto y no presentarse nuevamente Cao, el TOF resolvió ordenar su Rebeldía, reiterando la orden de detención y captura del mismo, disponiendo que las audiencias continuaran el 8 de junio a las 8,30.-


viernes, 20 de mayo de 2011

SE VIENE TOZZO

La corte suprema de Brasil determinó la extradición del represor Norberto Tozzo, imputado en la Masacre de Margarita Belén. Está detenido en la Prisión Federal de Ary Franco desde el año 2008 luego de haberse fugado en 2003.

El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil determinó hoy por mayoría de votos la extradición del mayor del Ejército argentino, Norberto Raúl Tozzo, acusado de participar en la masacre de Margarita Belén, ocurrida en 1976.
Con ocho votos contra uno, la mayoría del plenario se expresó a favor de la extradición de Tozzo, que ahora deberá ser juzgado por el Tribunal de Primera Instancia de Resistencia, capital de la norteña provincia del Chaco (Argentina), según las informaciones del STF en su página de Internet.
Tozzo participó el 13 de diciembre de 1976 de la matanza de Margarita Belén, localidad de la provincia del Chaco, en la que murieron 22 presos políticos, en su mayoría militantes del movimiento Juventud Peronista.
Está detenido en la Prisión Federal de Ary Franco (de máxima seguridad). Espera en una “cárcel común” la extradición o la expulsión del Brasil. Había sido detenido en junio del 2003, pero en julio de ese año fue liberado tras el polémico fallo de la Cámara Federal de Apelaciones. Afincado en Entre Ríos, durante la democracia se volcó al negocio de la TV por cable, siendo dueño de varios medios. Permaneció prófugo al menos un lustro, hasta que fue encontrado en 2008 por Interpol, escondido en un hotel de Río de Janeiro. Al igual que Losito, actuaba con total impunidad en Chaco y Corrientes. Era parte del Área de Inteligencia. Entre otros hechos, también está acusado por el asesinato de Miguel “Micky” Oscar Romaniuk, joven de San Bernardo, ultimado a balazos a ser confundido con militante político.
En cuanto a las acusaciones por homicidio, la máxima corte brasileña consideró que estas prescribieron, diferente del tratamiento en Argentina. Como en Brasil no existe cadena perpetua, Argentina deberá respetar la condena máxima de 30 años estipulada por la legislación brasileña y conmutar el tiempo de cárcel que Tuzzo ya purgó en Brasil, desde su arresto en septiembre de 2008 en Río de Janeiro, detalló el STF.
La defensa de Tuzzo alegó ante el tribunal brasileño la falta de pruebas en las acusaciones y la amnistía concedida por el expresidente argentino Carlos Menem. Después de la decisión de la Justicia, la extradición ahora deberá ser autorizada por la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

martes, 17 de mayo de 2011

FOTOGRAFÍAS DE LA SENTENCIA: JUICIO Y CASTIGO

1 fusilamiento clandestino de presos políticos el 13 de diciembre de 1976. 35 años de lucha contra la impunidad. 11 meses de juicio oral. 9 imputados. 60 días de audiencia. 125 testigos.1 sentencia: 8 militares condenados a prisión perpetua, un policía que sabe más de lo que dice, absuelto por falta de pruebas. Familiares y amigos de las víctimas y organizaciones sociales y políticas vivieron la histórica jornada del 16 de mayo con emoción y tensa alegría. (Hacer click sobre las imágenes para agrandar las fotografías).











La barra de la memoria y el festejo luego de la lectura de la sentencia: “Como a los nazis les va a pasar…”Aplausos, risas, llantos, besos y abrazos












El Himno Nacional, a capella y con puños en alto y con los dedos en V










Miguel Bampini, Jorge Giles, la hermana del desaparecido Raúl Mendez y Mirta Clara, saludan la condena a los genocidas











La lectura del fallo, segundos antes de llegar a la sentencia











Afuera, la "tribuna" festejó cada condena como un gol











Cada vez que la jueza Yunnes decía "prisión perpetua" desde la calle llegaba una especie de bramido, la suma del sonido de bombos, gritos, y aplausos










El histriónico Horacio Losito, jefe máximo de la tropa de imputados, escuchó su condena a prisión perpetua en posición de firme. La de la Masacre se le suma a los 25 años por torturas en Corrientes. Su condena fue una de las más festejadas












El diminuto Aldo Martínez Segón, detrás de Ernesto Simoni, recibe prisión perpetua por homicidio agravado por alevosía










El llanto de Alfredo Luis Chas, que zafó por falta de pruebas y durante su descargo intentó un patético pedido de clemencia. ¡Que diga dónde estan nuestros compañeros! le gritó uno de los sobrinos del desaparecido Fernando Piérola, pero el policía retirado permaneció fiel al pacto de silencio. El escrache del próximo 13 de diciembre ya tiene nombre y apellido...









Beby Hanke y Juan Carlos Fernández, compañera e hijo de Lalo Fernádez, una de las posibles víctimas no identificadas de la Masacre.











Mirta Clara de Sala, junto a Silvana Pérez y Carolina Fule, psicólogas del Programde Acompañamiento a las víctimas de terrorismo de Estado









Artistas por el Juicio y Castigo: Leo Ramos, Karina Valdez, Ricardo Longhini y Tati Cabral










Gabriela y Julieta, hija y nieta del ex detenido político Carlitos Aguirre









Dos especialistas de la brigada de ingnición del Juicio y Castigo le prenden fuego al muñeco "IMPUNITOR"




















Exactamente un año atrás, fallecía Gregorio “Chachi” Quintana, ex detenido político y uno de los que más hizo por la realización de los juicios por la Masacre de Margarita Belén y por las torturas en los CCD del Chaco









Lila Ibarra y el colectivo Cultura por Justicia le ponen música a la siesta del lunes 16












Los ex detenidos políticos
"Maní" y "Perucho" junto con trabajadores de la Casa por la Memoria organizaron una choripaneada en la Plaza 25 de Mayo para la compañerada

















Una mochila de años y años de empuje para llegar hasta acá






Fotografías/textos : Gonzalo Torres, prensa Comisión Provincial por la Memoria Chaco

FOTOGRAFÍAS DE LA SENTENCIA : EL TRIBUNAL Y LAS PARTES











Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia integrado por los jueces Gladys Mirtha Yunnes, Eduardo Ariel Belforte y Ramón Luis González











Fiscales Carlos Amad, Luis Benítez, y Jorge Auat, querellantes Mario Bosch, Duílio Ramírez y Pedro Dinani












Defensores Carlos Martín Pujol y Juan Manuel Costilla












El fiscal Carlos "Turquito" Amad, y los querellantes por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre Duílio Ramírez y Pedro Dinani











Mario Bosch y su corbata Juicio y Castigo, detrás suyo, a un costado, la querellante Silvina Canteros, de la Subsecretaría de DDHH de la provincia










Los secretarios del TOF, dr Francisco Rondán y dra María Lucíla Frangioli

FOTOGRAFÍAS DE LA SENTENCIA: LOS CONDENADOS

Los militares condenados y el policía Chas, absuelto por falta de pruebas. Horacio Losito siguió la sentencia desde el Consejo de la Magistratura


































FOTOGRAFÍAS DE LA PREVIA: LAS PALABRAS FINALES DE CHAS

Instantes previos a que el imputado Chas pronuncie sus últimas palabras antes de que el tribunal pase a deliberar.











Familiares y amigos de las víctimas venidos de toda la región












Dafne Zamudio, hija del asesinado Carlos Zamudio y coordinadora del Programa de Asistencia a las Víctimas de la Comisión Provincial por la Memoria











Álvaro, Gustavo, y Cristela Piérola, los hermanos de Fernando (desaparecido el 13/12/76)










Norma Cajal, viuda del asesinado Lucho Díaz, y sus dos hermanas









La calle durante la mañana del 16 de mayo

lunes, 16 de mayo de 2011

CAUSA MASACRE MARGARITA BELÉN: LA SENTENCIA

La causa por la Masacre de Margarita Belén terminó con las condenas a prisión perpetua para los ocho militares y la absolución del policía Chas. Desde bien temprano hasta caída la tarde una multitud emocionada acompañó la histórica jornada.






Por Gonzalo Torres
1 fusilamiento clandestino de presos políticos el 13 de diciembre de 1976. 35 años de impunidad. 11 meses de juicio oral. 9 imputados. 60 días de audiencia. 125 testigos.
1 sentencia: 8 militares condenados a prisión perpetua, un policía que sabe más de lo que dice, absuelto. Familiares y amigos de las víctimas y organizaciones sociales y políticas vivieron la histórica jornada del 16 de mayo con emoción y tensa alegría. A los militares se les imputan los delitos de homicidio agravado por alevosía y por el número de partícipes en perjuicio de once víctimas; en concurso real entre sí y el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por el tiempo más desaparición forzada de personas en cuatro hechos. Las condenas a Losito y Patetta fueron las más festejadas.
Ambos ya han sido condenados a 25 años de prisión por torturas (Losito en la causa Regimiento de Infantería 9, en Corrientes, y Patetta en la causa Caballero).
La absolución a Chas – el policía escuchó la sentencia sumido en el llanto- originó una andanada de recriminaciones por parte de los familiares de víctimas, pero las quejas fueron superadas por el llanto y los gritos de una de las hijas del policía, que fue sacada de la sala. "La absolución demuestra que estos juicios se llevan adelante por jueces independientes y conforme al Estado de Derecho. Vamos a apelar en casación, no podemos opinar mucho sin conocer los fundamentos. Nosotros estamos seguros de que Chas es responsable" comentó el abogado querellante Mario Bosch.

LA SENTENCIA

Una muchedumbre venida de los cuatro rincones copó calle y la sala de audiencias. A sala llena, familiares y amigos de víctimas de un lado y familiares y amigos de los victimarios en otro. Un enjambre de periodistas y funcionarios. La barra de la memoria con brillo en las miradas, y una mochila de años y años de empuje para llegar hasta acá.
Sin embargo, el fallo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia- integrado por los jueces Gladys Mirtha Yunnes, Eduardo Ariel Belforte y Ramón Luis González se hizo esperar: los magistrados escucharon las palabras del policía Chas y luego pasaron a deliberar hasta las 5 de la tarde. La decisión originó una curiosa e inédita síntesis de opinión manifestada en la queja unánime de todos los presentes. (Chas habló menos de cinco minutos; alegó su inocencia, se presentó como un padre de familia, y agradeció a los familiares de las víctimas y a uno de los hermanos Piérola por el trato respetuoso en tanto “durante el largo proceso no me insultaron, no me agraviaron, ni me molestaron” afirmó).
Por la tarde, la multitud colmó nuevamente la sala de audiencias. La barra de la memoria aplaudió varias de las condenas y fue reprendida en sucesivas ocasiones por la jueza Yunnes. Con cada condena, desde la calle llegaba el sonido de bombos, gritos, y aplausos: la tribuna festejaba cada pena como un gol. La absolución de Chas y la reacción de una de sus hijas fueron los momentos de mayor tensión en los casi 30 minutos de tranquila – en líneas generales- lectura.
En cuanto a los represores, a excepción de Chas, la tropa de imputados no movió un músculo de la cara durante la lectura del fallo. Cuando le llegó el turno al histriónico Losito, pudo vérselo através de la pantalla del televisor levantarse,sacar pecho y ponerse en posición de firme.
“¡Asesino del Flaco Sala!” le gritó con toda su fuerza Juan Andrés, el hijo del Flaco y de Mirta Clara de Sala, al gordo Patetta, impertérrito dentro de su remera colorada.
Cuando la presidenta del tribunal comunicó la absolución a Chas sobrevino otro pico de tensión. Murmullos de desaprobación de un lado, llanto y desahogo en el llanto de una de las hijas del policía, que fue sacada de la sala por desacato. “¡Qué nos diga dónde están nuestros compañeros!” le espetó el familiar de un desaparecido a la mujer, que contestó con un insulto, pero la cosa no pasó a mayores.
El final de la lectura del fallo desató las pasiones, las lágrimas y la alegría de los familiares y de la compañerada.
Instantáneas de la sentencia: Lo primero fue el canto: “Como a los nazis les va a pasar…”Aplausos, risas, cantos, besos y abrazos. El sonido de la calle de fiesta se escuchó en la sala de audiencias como un bramido que todo empuja.
Gustavo Piérola con el brazo en alto mostrando un pin con la foto de su hermano Fernando. Dafne me estruja en un abrazo. Llora a lo loco y parece tener todas las emociones a la vez. Las hermanas de Luis Arturo Franzen fundidas en un solo abrazo. La hermana de Luis Barco, no vidente desde la muerte de su hermano, venida desde Saénz Peña. Los Tierno, los Tereszecuck, los Duarte, la familia Díaz, Mabel, la compañeroa de Alcides Bosch, y tantos otros...El rencor y la rabia de los familiares de los imputados; con rancio patrioterismo gritaron “Viva Argentina”, y “Viva el Ejército Argentino”. La barra de la memoria les respondió a grito limpio, con el Himno argentino y los brazos en alto terminando en dos dedos en V.

LA CALLE

En la calle, durante buena parte de la mañana y la tarde amigos y familiares de las víctimas, particulares, organismos de DDHH y organizaciones sociales y políticas de toda la región saltaron, cantaron haciendo “el aguante” a esta jornada histórica. Ironías de la efeméride: exactamente un año atrás, fallecía Chachi Gregorio Quintana, ex detenido político y uno de los que más hizo por la realización de los juicios por la Masacre de Margarita Belén y por las torturas en los CCD del Chaco.

Los banners con las historias de vida de los asesinados, pasacalles, banderas, un muñeco de 4 metros, stencil, meta bombo y megáfono. La calle cantó “Que digan donde están”, “Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”, entre otros hits del Juicio y Castigo. Un grupo de ex detenidos políticos organizó una choripaneada, junto con trabajadores de la Comisión Provincial por la Memoria en la Plaza 25 de mayo, para hacer el aguante a la esperanzada espera. Baile, canto, risa, y alegría fue el común denominador. El escultor Ricardo Longhini, que concluyó su muestra Pirquineros la semana pasada, acompañó la movida como uno más. Organismos presentes: HI.J.O.S. Chaco, Asociación Ex Detenidos Políticos Chachi Quintana, Comisión Permanente por los Derechos Humanos, Familiares de desaparecidos por razones políticas, Libres del Sur, AFADER DE Entre Ríos, CTA, la Corriente Felipe Gallardo, el MTD Zona Norte, Asociación de Ex presos/as y exiliados de Entre Ríos “La Solapa”, Movimiento Norte Amplio por los Derechos Humanos, Peronismo 26 de Julio, CUBA Movimiento Teresa Rodríguez, Movimiento Comandante Andresito, Descamisados.

EL JUICIO Y CASTIGO CONTINÚA

Las condenas no significan el final de esta historia; tanto la causa Caballero como la Masacre continúan en etapa de instrucción, se investigan otras víctimas, y otras responsabilidades, además, la ratificación judicial de la Masacre compromete al Estado a investigar y buscar por todos los medios los restos de los asesinados y desaparecidos.
Los fallecidos Cristino Nicolaides, Jorge Alcides Larrateguy, y Alberto Valussi eludieron la condena judicial pero no el escrache social. Aún se encuentra en trámite el pedido de extradición del genocida Norberto Toso, quien fue detenido en Río de Janeiro donde se fugó después del habeas corpus concedido por los camaristas de Resistencia en 2003.Aún queda por juzgar el encubrimiento de los funcionarios del poder judicial a la Masacre como es el caso del ex fiscal Roberto Mazzoni.

LA CAUSA

En sus sesenta días de audiencia quedó probado que el “enfrentamiento” del 13 de diciembre de 1976 no fue otra cosa que un fusilamiento clandestino, “una masacre contra el pueblo” (como la definió el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel en su declaración testimonial). La justicia confirmó en sede judicial lo que desde hace más de 35 años sostienen los organismos de DD HH: el 13 de diciembre de 1976 en la Ruta 11 las fuerzas de seguridad del Estado asesinaron a un grupo de presos políticos y encubrieron la masacre como un enfrentamiento durante un intento de fuga.
Las condenas no significan el final de esta historia; tanto la causa Caballero como la Masacre continúan en etapa de instrucción, se investigan otras víctimas, y otras responsabilidades, además, la ratificación judicial de la Masacre compromete al Estado a investigar y buscar por todos los medios los restos de los asesinados y desaparecidos.
Los fallecidos Cristino Nicolaides, Jorge Alcides Larrateguy, y Alberto Valussi eludieron la condena judicial pero no el escrache social. Aún se encuentra en trámite el pedido de extradición del genocida Norberto Toso, quien fue detenido en Río de Janeiro donde se fugó después del habeas corpus concedido por los camaristas de Resistencia en 2003.Aún queda por juzgar el encubrimiento de los funcionarios del poder judicial a la Masacre como es el caso del ex fiscal Roberto Mazzoni.

ANTECENDENTES DE UNA CAUSA EMBLEMÁTICA

Si la Masacre es un paradigma del terrorismo de Estado, la causa judicial, con sus avances y retrocesos, es un emblema de la lucha por la justicia en la región.
Las demoras y los recursos dilatorios de la defensa de los represores imposibilitaron el avance de la causa durante años, al punto de mediar casi una década entre la presentación por la reapertura de la causa y la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida realizada por familiares, ex detenidos, H.I.J.O.S. Chaco, y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) el 28 de mayo de 2001, y la elevación a juicio oral el 24 de febrero de 2009.
La masacre formó parte de la causa 13, contra los jerarcas de la última dictadura cívico militar, en la cual la Cámara Federal de Buenos Aires condenó a Jorge Rafael Videla por homicidio agravado por alevosía y sentenció que la versión del “enfrentamiento” era una coartada para esconder el fusilamiento clandestino de detenidos.

LA SENTENCIA : PRISIÓN PERPETUA PARA LOS OCHO MILITARES Y ABSOLUCIÓN PARA EL POLICÍA CHAS

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia integrado por los jueces Gladys Mirtha Yunes, Eduardo Ariel Belforte y Ramón Luis González condenó a prisión perpetua a los ocho militares y absolvió al policía Chas.

A todos los militares se les imputan los delitos de homicidio agravado por alevosía y por el número de partícipes en perjuicio de once víctimas; en concurso real entre sí y el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por el tiempo más desaparición forzada de personas en cuatro hechos.

Una muchedumbre venida de los cuatro rincones tomó la calle y la sala de audiencias. A sala llena, familiares y amigos de víctimas y victimarios, cada uno en su sector. Un enjambre de periodistas y funcionarios. La barra de la memoria con brillo en las miradas, y una mochila de años y años de empuje para llegar hasta acá.

Una muchedumbre venida de los cuatro rincones tomó la calle y la sala de audiencias.Amigos y familiares de las víctimas, particulares, organismos de DDHH y organizaciones sociales y políticas de toda la región saltaron, cantaron y vibraron durante toda la mañana, haciendo “el aguante” a esta jornada histórica. Los banners con las historias de vida de los asesinados, pasacalles, banderas, un muñeco de 4 metros, stencil, meta bombo y megáfono.La calle cantó “Que digan donde están”, “Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”, entre otros hits del Juicio y Castigo.

En sus sesenta días de audiencia quedó probado que el “enfrentamiento” del 13 de diciembre de 1976 no fue otra cosa que un fusilamiento clandestino, “una masacre contra el pueblo” (como la definió el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel en su declaración testimonial). La justicia confirmó en sede judicial lo que desde hace más de 35 años sostienen los organismos de DD HH: el 13 de diciembre de 1976 en la Ruta 11 las fuerzas de seguridad del Estado asesinaron a un grupo de presos políticos y encubrieron la masacre como un enfrentamiento durante un intento de fuga.

Ampliaremos...

EL TRIBUNAL POSPUSO LA LECTURA DE LA SENTENCIA PARA LAS 17

Con un desbordante marco de familiares, amigos y organismos de DDHH venidoS de toda la región comenzó la última audiencia de la causa. El imputado Chas declaró su inocencia y el tribunal comunicó que la lectura del falló se hará a las 17 horas.

1 fusilamiento clandestino de presos políticos el 13 de diciembre de 1976. 35 años de impunidad. 11 meses de juicio oral. 9 imputados. 60 días de audiencia. 125 testigos. Tumulto, emoción contenida y mucha expectativa. Todo se dio de bruces contra la decisión del tribunal de pasar a cuarto intermedio hasta las 5 de la tarde después de que el imputado Luis Alfredo Chas dijera sus últimas palabras ( habló poco más de cinco minutos).


Una muchedumbre venida de los cuatro puntos cardinales de la región tomó la calle y la sala de audiencias.Amigos y familiares de las víctimas, particulares, organismos de DDHH y organizaciones sociales y políticas de toda la región saltaron, cantaron y vibraron durante toda la mañana, haciendo “el aguante” a esta jornada histórica.Los banners con las historias de vida de los asesinados, pasacalles, banderas, un muñeco de 4 metros, stencil, meta bombo y megáfono.La calle cantó “Que digan donde están”, “Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”, entre otros hits del Juicio y Castigo.

LAS PALABRAS DE CHAS

El único imputado de la lista de oradores que no pudo realizar su descargo la semana pasada, Alfredo Luís Chas habló menos de cinco minutos. A diferencia de sus compañeros de causa, que realizaron un discurso de ruptura, y se defendieron atacando la legitimidad del juicio, el único imputado policía casi podría decirse que pidió clemencia al tribunal; alegó su inocencia, se presentó como un padre de familia, y agradeció a los familiares de las víctimas y a uno de los hermanos Piérola por el trato respetuoso en tanto “durante el largo proceso no me insultaron, no me agraviaron, ni me molestaron” afirmó.

Chas Es el único oficial de la policía de Chaco imputado en la causa. En tanto jefe de Logística de la Unidad Especial de Tránsito de dicha fuerza, actuó como segundo al mando en el patrullero policial que estaba como cabeza del traslado de los detenidos junto con los vehículos en los que se encontraba el personal del Ejército. A continuación, escuetas palabras del imputado:

“Excelentísimo tribunal, señora presidenta, Alfredo Luis Chas, casado, 61 años, viene a este juicio siendo inocente. Durante mi trayectoria de 30 años en la institución policial he recorrido 10 destinos de la provincia del Chaco, siempre inculcando y amando a la vida de las personas. Luego de pasar a retiro en 1997 me dediqué pura y exclusivamente a mi familia; mi esposa, con la cual comparto 40 años de casado, mis cuatro hijas, mis siete nietos, el agradecimiento hacia ustedes, a los familiares de las víctimas: comparto su dolor, que durante el largo proceso no me insultaron, no me agraviaron, ni me molestaron, tengo que agradecer infinitamente, porque estoy con una excarcelación. Hoy cuando llegué quiero destacar la paciencia del señor Piérola, que amablemente me tomó del hombro y me dejó pasar a la sala sin causar ningún tipo de problema a los señores fiscales querellantes mi agradecimiento a mis abogados al doctor Carniel y al doctor Costilla, que sin conocerme me defendieron. Simplemente, doctora, le pido que Dios nuestro señor ilumine a este jurado para que dicten una sentencia justa hacia todos los imputados. Señora presidenta, soy inocente”.

En unas horas... la histórica sentencia...













Álvaro, Gustavo y Cristela, hermanos de Fernando Piérola en la sala de audiencias del TOF.












Dafne, la hija de Carlos Zamudio, junto con el equipo del Programa de Asistencia, esperando ingresar a la sala de audiencias.


domingo, 15 de mayo de 2011

LLEGÓ EL DIA "D" (LA SENTENCIA)

La mañana del lunes comenzará con las “últimas palabras” del policía Alfredo Chas, el noveno imputado. Luego, llegará la hora de la sentencia. Esperando el veredicto, Mirta Clara y Norma Cajal dan su testimonio.








Por Marcos Salomón

A 35 años del fusilamiento de presos políticos y a diez años de haberse reabierto la causa, este lunes se conocerá la sentencia por la Masacre de Margarita Belén. Pero para conocer la trama de un proceso que lleva tres décadas de lucha contra la impunidad, dos testigos directos cuentan sus historias y a su manera. Mirta Clara, en su doble condición de familiar de un asesinado el 13 de diciembre de 1976 y de ex presa, hace un recorrido cronológico, develando datos significativos y aportando su mirada militante. Norma Cajal, esposa de “Lucho” Díaz, otra víctima de la Masacre, recuerda en un poema a un militante setentista muerto en plena calle. Hoy, el Tribunal Oral Federal seguramente estará atiborrado de público y seguridad, esperando la tan ansiada sentencia.

“El populacho”

Por Mirta Clara viuda de Sala (*)

La mujer del represor “Chancaca” Martínez Segón esperaba para ingresar a la sala de audiencia en el juicio oral y público por la Masacre de Margarita Belén el día de los alegatos jurídicos de los abogados querellantes y fiscales. Un amigo de ella le preguntó quiénes éramos nosotros que estábamos al costado abrazándonos en el encuentro. Ella contestó: “El populacho”. La barbarie incivilizada contestó al unísono: “¡¿quién te crees que sos?! La mujer del asesino Martínez Segón.

Una cita en el cielo

Por Norma Cajal (*)

Una calle..una esquina,
"un lugar en la tierra"
la cita de Pablo.
Quise saber su nombre,
siempre,
desde aquel ayer inesperado
para nombrar en mis recuerdos,
al chico de blanco guardapolvo.

"LA TRAGEDIA DE MARGARITA BELÉN"

Los fiscales Carlos Amad, Luis Benítez y Jorge Auat presentaron su alegato en la Causa Masacre de Margarita Belén el martes 19 de abril, con el reclamo de prisión perpetua para los nueve imputados por homicidio agravado por alevosía y por el número de partícipes en 11 hechos y por privación ilegítima de la libertad en 4 hechos de desaparición forzada. A continuación, un resumen del alegato de Jorge Auat, antiguo fiscal de instrucción de la causa y actual jefe de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de causas por crímenes de lesa humanidad.

ALEGATO DEL FISCAL JORGE AUAT

“¿Cómo hablar de la tragedia de Margarita Belén? Podemos hablar del hecho en sí, del 12 y del 13 de diciembre… En tal sentido tanto las querellas como los colegas fiscales han explicado en forma exhaustiva y acreditado cada uno de los extremos fácticos en los cuales sostuvieron sus planteamientos. Creo que en cada pliegue y repliegue de la tragedia de Margarita Belén hay cosas muy importantes…Me queda la sensación de que hay un capítulo fundamental, el epílogo de la causa... Me pregunto si es posible hablar del hecho en forma independiente de la historia de la propia investigación del hecho… hasta dónde una cosa no viene imbricada con la otra”.

miércoles, 11 de mayo de 2011

CAUSA MASACRE DE MARGARITA BELÉN – DÍA 59

LA SENTENCIA, EL LUNES 16 DE MAYO

El tribunal dará a conocer el fallo luego de que el imputado Luis Alfredo Chas diga sus últimas palabras. Durante la mañana del miércoles seis imputados realizaron su descargo: negaron su responsabilidad en la Masacre y fustigaron el proceso judicial en su contra.




Por Gonzalo Torres / Dibujo: Juan Britos.

El próximo lunes 16 de mayo pasará a la historia: esa mañana, después de escuchar las palabras del policía retirado Alfredo Luis Chas – él único imputado de la lista de oradores que no habló durante la jornada del miércoles –los jueces del Tribunal Oral Federal de Resistencia Gladys Yunnes (presidenta) , Eduardo Belforte y Luis Ramón Gonzáles (vocales) darán a conocer el fallo de la causa por la Masacre de Margarita Belén, después de casi un año de juicio oral y más de treinta de exigencia por parte de los familiares de las víctimas del fusilamiento clandestino, de los organismos de Derechos Humanos y de buena parte de la sociedad.
Previamente a la sentencia, la última audiencia de la causa – el día número 59 - tuvo como protagonistas absolutos a los imputados Horacio Losito, Aldo Martínez Segón, Ricardo Reyes, Germán Emilio Riquelme, Jorge Daniel Carnero Sabol y Athos Gustavo Rennés, quienes se negaron a prestar una declaración indagatoria – y a responder preguntas – pero aceptaron la posibilidad de realizar su descargo antes de que el tribunal pase a deliberar. Todos negaron las imputaciones y evitaron referirse a los hechos del 13 de diciembre de 1976, despotricaron contra el accionar de las organizaciones armadas durante los sesenta/setenta, atacaron la veracidad de los testigos de la causa y se quejaron por la supuesta persecución del Poder Judicial.
Por último agradecieron la “defensa militante” de Carlos Pujol y el eficiente desempeño de los defensores oficiales Juan Manuel Costilla y Federico Carniel. Dijeron guardar “el mayor de los respetos” para los familiares de los desaparecidos, si bien no aportaron dato alguno para la ubicación de sus restos.
Horacio Losito – habló através de videoconferencia desde la sede del Congreso de la Magistratura en Buenos Aires - y Athos Gustavo Rennés fueron los oradores más destacados de la tropa de imputados, el primero por la vehemencia puesta al momento de hablar, “no hago mi defensa, estoy trasmitiendo la verdad” aclaró en un uno de los tramos más álgidos de su prédica. Rennés se distinguió por sus anécdotas de los momentos previos al golpe del 24 de marzo – al cual se opuso junto con un grupo de militares peronistas, y sus años en el Chaco como interventor en el Ingenio Las Palmas, y su participación en el equipo de campaña del Deolindo Felipe Bittel– gran amigo suyo - durante la reapertura democrática.
El policía Alfredo Luis Chas – participó en el corte de ruta que se realizó en los momentos previos al fusilamiento de los detenidos- hablará el próximo lunes. Los militares Ernesto Jorge Simoni y Luis Alberto Patetta (“el hombre de la remera colorada”, sentenciado a 25 años de prisión en la Causa Caballero por torturas en la Brigada de Investigaciones), hicieron saber que prefieren guardar silencio.

LA ARENGA DEL CORONEL LOSITO

El coronel y veterano de la Guerra de Malvinas Horacio Losito inauguró la ronda de “alegatos” militares. En 1976 Losito era oficial de Inteligencia del Regimiento de Infantería 9 de Corrientes. Estuvo a cargo de la custodia de los detenidos políticos que fueron fusilados en ruta 11 en el camión Mercedes Benz. Fue condenado en agosto de 2008 a 25 años de prisión por torturas en el citado regimiento correntino. Durante todo el juicio se destacó por su carisma y cierta facilidad para perder los estribos durante las audiencias.
Losito habló durante 45 minutos. Sus “palabras finales” fueron más bien una arenga política con nostalgias de la guerra Fría y un desconocimiento absoluto del carácter generalizado y masivo del reclamo por Juicio y Castigo al genocidio argentino, que comenzó con un pormenorizado repaso de los atentados y las operaciones armadas de ERP y Montoneros en el marco de una supuesta “guerra no convencional”, continuó con la refutación del juicio – “el arte de aparentar lo justo”- y concluyó con un pedido de reconciliación nacional – ya hablándole no al tribunal sino a la Historia desde la pantalla del televisor del juzgado, entre acoples y zumbidos – para “que jamás nos volvamos a enfrentar entre argentinos”. En cuanto a datos o hechos concretos de la causa Masacre por Margarita Belén su aporte fue casi nulo.
En el tren de denostar el lento pero constante proceso de justicia, memoria y verdad iniciado desde la sociedad y para el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad perpetrados desde el Estado durante la última dictadura Losito expuso un análisis reduccionista en extremo y trató a los Derechos Humanos de “eufemismos para fines mezquinos”: “No sólo estamos siendo juzgados al margen de la constitución, sino que quienes están capitaneando el juzgamiento son las cabezas de las organizaciones terroristas” reveló a los gritos, para luego ponerle nombre, apellido y nombre de guerra a los supuestos “cerebros ocultos” de este Juicio y Castigo; “Esteban Righi, jefe de los Fiscales Federales, ministro del Interior del nefasto presidente Cámpora que liberó a los terroristas que envolvieron el país en ríos de sangre” afirmó el militar. Luego siguió con el periodista y presidente del CELS Horacio Verbitsky – “… nombre de guerra “Perro” hoy querellante en la causa…”- y terminó con el secretario de Derechos Humanos de la Nación Eduardo Luis Duhalde; “… nombre de guerra Damián, activo colaborador de ERP, Montoneros, Fuerzas Armadas Peronistas, Fuerzas Armadas Revolucionarias, y otras organizaciones menores subversivas…” vociferó con un énfasis propio de los cuarteles y no de la sala de audiencias.

RENNÉS, EL AMIGO DE BITTEL

Athos Gustavo Rennés fue el último en hablar. En 1976 fue jefe de la Compañía de Comunicaciones VII de Resistencia. El día de la masacre era el jefe de la columna de traslado de detenidos. Lo suyo fue más que nada un anecdotario de sus años de servicio y posteriores. Militante peronista, ingeniero electrónico y docente en la UTN, interventor en Las Palmas, cónsul general en San Pablo a principios de los ochenta, investigador anti-corrupción durante el menemismo, y “preso político” desde hace seis años a la fecha…
Arrancó negando todas las imputaciones porque “tienen como base la mentira”, pero dedicó la mayor parte de su oratoria a desmarcarse del genocida Videla y remarcar su pertenencia al movimiento peronista; durante los años setenta formó parte de un grupo de militares peronistas cercanos a Lorenzo Miguel que habría intentado oponerse al golpe, en el Chaco conoció al “escribano Bittel” de quién fue entrañable amigo y para quién militó en la campaña proselitista durante la reapertura democrática.
Se declaró un enamorado del Chaco, por sus años de interventor del Ingenio Azucarero en Las Palmas y porque le permitió traer la televisión a color a la provincia en 1978. Para demostrar su compromiso con la república relató que durante los noventa fue investigador anticorrupción en “Observaciones Judiciales” nombrado por el “doctor Menem”… Investigando una red de narcotráfico integrada por policías federales el ministro del Interior José Luis Manzano vetó su ánimo persecutor y le explicó como venía la mano: “Con la mafia se negocia, no se la combate” me dijo, ahí me dí cuenta que en ese lugar estaba de más”, reconoció, con la voz ronca y cierto temblor en las manos. Por último agradeció al Tribunal por haberle sido permitido acompañar a un hijo que padece una enfermedad delicada, al equipo de abogados defensores “por el aguante”. “A la querella y a la fiscalía, mis respetos” finalizó el militar.

ALEGATOS MILITARES

Los restantes oradores coincidieron en un alegato más formal y apartado del encuadre histórico/político de sus camaradas de armas. Denostaron los juicios por crímenes de lesa humanidad por considerarlos ilegales y deslizaron que la responsabilidad de todo la tienen los mandos superiores, todos fallecidos a la fecha.

Aldo Héctor Martínez Segón (dibujo) se desempeñó como jefe de Batería del Tiro “B” del Grupo de Artillería VII de Chaco. Estuvo a cargo de la seguridad exterior del operativo de traslado. Se lo notó un poco nervioso, afirmó estar seguro de que no se encontrará la verdad en el juicio y para explicarse mejor recurrió a una fabula que le contaba su abuela. Insistió con que la obediencia debida militar obliga al soldado a obedecer a toda costa. “El que domina el hecho es el que da la orden” se defendió.

Ricardo Guillermo Reyes: Doce minutos le bastaron para proclamar su inocencia y denunciar la “sugestiva presencia de autoridades del Poder Judicial” para según su entender presionar a los magistrados del Juzgado Federal. “Mi deseo es que se expresen como jueces independientes” le pidió al Tribunal.

Germán Emilio Riquelme era el conductor del vehículo responsable de la seguridad exterior del operativo, al mando de su preopinante Reyes. Riquelme protestó por su prisión de seis años como procesado en un juicio civil en base a sus dichos en sede militar. “Soy un paria en mi propio país” manifestó.

Jorge Daniel Rafael Carnero Sabol actuó como oficial en el Destacamento de Inteligencia 124, de Resistencia. También se desempeñó como personal de seguridad y conductor del vehículo Mercedes Benz que trasladaba a los detenidos antes de la masacre. Alegó que todo lo que se le imputa “durante la guerra de los setenta” ya prescribió y que le cabe el tratamiento de “prisionero de guerra”. Denostó la lucha para lograr el juzgamiento a los crímenes del terrorismo de Estado calificándola de “negocio de los Derechos Humanos y verdadera industria del dolor ajeno” sostuvo.